Entorno

 
Una instalación para ver fauna salvaje en un terreno rural tradicional.
 
Los terrenos rurales que lindan con el bosque son zonas calientes para la fauna. La confluencia de hábitats compone un hábitat en si mismo donde se combinan los recursos de ambas partes,  si además hay agua disponible tanto mejor. En este escenario se encuentra la instalación urdaihide.Un terreno rural tradicional a pequeña escala junto al bosque con manzanos, perales, ciruelos, cerezos, higueras, nogales, avellanos, cítricos, parras de txakolí, maíz y huerta tradicional mantenido con el fin de atraer a la fauna de forma natural, como bien saben los baserritarras obligados a poner vallas, redes y trampas para legítimamente defender sus cosechas.
En urdaibai,  en la frontera entre el bosque y la campiña,  un río recorre su camino hacia el mar dividiendo ambos hábitats. En sus flancos dos laderas, una de bosque mixto de explotación, mayoritariamente pinos abetos y eucaliptos,  pero también robles, encinas,  castaños, avellanos, nogales, cerezos silvestres, laureles, fresnos, alisos...,  otra de campiña cultivada con árboles frutales y huertas. La orografía ofrece cobijo de los temporales, la abundante  vegetación protección y camuflaje, el río agua para beber y barro para revolcarse y la confluencia de los recursos naturales y los cultivos una buena oportunidad de alimentarse. El carácter privado y de explotación de esta parte del bosque favorece solo a una parte de la fauna impidiendo el asentamiento a otra pero no su avistamiento.
Un buen escenario para la observación en su hábitat natural de una extensa fauna de bosque y campiña asociada al entorno rural, diferente en parte a la que podemos observar en las marismas.